sábado, 23 de mayo de 2009

Mi confrontación con la docencia

¡Hola a todos!


Me tocó la fortuna de ser hija de una gran mujer, una excelente profesora normalista y maestra universitaria, su nombre Guadalupe González Aguilar. Crecí acompañando a mi madre a sus centros de trabajo donde pude constatar y observar con qué amor, pasión y entrega impartía sus cátedras. Sin embargo nunca me pasó por la mente dedicarme a la docencia.

Cuando estudiaba el bachillerato me reunía con mis amigos a estudiar, fue ahí donde de manera informal e improvisada me dediqué a explicarles diversas materias. Intereses personales me llevaron a estudiar Administración; gracias a mi profesión tuve la oportunidad de trabajar en importantes empresas en diversas áreas. Cuando entré a trabajar a Liverpool, ocupé el puesto de Especialista de Recursos Humanos, donde una de mis funciones era capacitar al personal de todos los niveles. Segura estoy de que impartir cursos de capacitación es una modalidad de la docencia, ahí reafirmé que tenía talentos que me permitían desempeñarme como facilitadota del aprendizaje. Cabe mencionar que dicha empresa fundó en el año 2003 la Universidad Virtual de Liverpool, con la finalidad de ofrecer a sus empleados una opción para estudiar a nivel técnico o profesional distintas carreras, también ofrecía diplomados en desarrollo humano, y la maestría en liderazgo. Fue en esta institución donde tuve la oportunidad de trabajar como coordinadora del campus Metepec, ahí comenzó mi labor docente de manera formal.

Tiempo después me ofrecieron impartir clases a nivel medio superior. Ingresé a trabajar en la escuela preparatoria donde yo curse mis estudios de bachillerato y puedo decirles que resultó una experiencia maravillosa, fue muy gratificante regresar como docente a mi Alma Mater, por que siento que de esta forma estoy retribuyendo un poco lo mucho que de ella recibí; aunque a decir verdad me resulta raro tratar como colegas a los que fueron mis maestros.

Pienso que ser docente del nivel medio superior es todo un reto, representa un desgaste neuronal así como energético, es muy demandante ya que la actualización es constante, pero a la vez la convivencia con los jóvenes me llena de vitalidad, además la docencia es una labor muy noble que te permite administrar tu tiempo y en lo personal me ha dado grandes satisfacciones sobre todo cuando mis alumnos mencionan las palabras mágicas “gracias maestra” y observo su metamorfosis.

Considero que no ha sido nada fácil desempeñarme como docente, de repente me surgen dudas y me cuestiono si estaré haciendo lo correcto. Cuando he tenido dudas sobre cuestiones pedagógicas he recurrido al sabio consejo de mi madre. Ella insiste en que debo estudiar una maestría en educación para estar mejor preparada. Además esto de ser maestra es algo muy complejo que requiere entrega, sacrificio, ética, moral, profesionalismo, implica un enorme compromiso y una gran responsabilidad por que trabajas con seres humanos y consciente estás de que tu labor como docente impacta y trasciende para bien o para mal en la vida de tus alumnos, además no basta con preparar a tus alumnos para una asignatura, es intentar darles herramientas para enfrentar la vida.

Reconozco que mi insatisfacción radica en el aspecto económico, a mi juicio se deberían destinar más recursos a la educación pero sobre todo que éstos se repartan de manera más justa y equitativa.

Me despido de ustedes y les envío este pensamiento para reflexionar. la siguiente frase que encierra parte de mi sentir y pensar sobre la docencia: “Maestro es quien ha encontrado en la enseñanza su auténtica vocación y goza la realización de cada uno de sus alumnos” .

2 comentarios:

  1. Hola Danhia.
    Muy difícil el inicio en el campo docente, además requiere de mucho sacrificio, compromiso, una vez que le hemos tomado el gusto a la práctica docente es cuando lo empezamos a disfrutar y obviamente se nos empieza a facilitar y aligerar nuestra labor en el aula.
    Tenemos que practicar y fomentar todos estos valores a los que haces mención para poderles transmitir a nuestros alumnos que son con seres humanos que trabajamos y no con objetos.
    Saludos.
    Lalo Escontrías

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  2. Dani:
    Que suerte la tuya, por tener una madre profesora, creo que eso ha sido muy bueno para desempeñar tu labor docente y tu inquietud por enseñar desde temprana edad; el desgaste que mencionas se aminora cuando nuestros alumnos agradecen y valoran nuestro trabajo.
    ¡Saludos y sabes, que bueno que podemos contar con profesores como tú!
    Rosy

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